De sentencias

A ver si es verdad

A mí lo que más me ha llamado la atención de este artículo es que un tercio de los médicos no denuncian las agresiones. No quiero ni pensar en el porcentaje en Enfermería.

Se impone la lógica

Menos mal

Todos sabemos que ha sido por el escándalo, no por sentido común. Pero algo es algo.

Carta de una Enfermera Saturada a un recién titulado.


Soy una gran fan de Enfermera Saturada, una bloguera muy reconocida en el mundillo 2.0 y cuyas aventuras podéis seguir aquí. Su última actualización me ha parecido tan bonita que he querido (sin quitarle nada de mérito, por supuesto) compartirla con los imaginarios lectores que aún os pasáis por aquí. 

CARTA DE UNA ENFERMERA A UN RECIÉN TITULADO
Esta carta es para ti, que acabas de terminar Enfermería.
Pero también podría ser para ti, que has terminado hace unos años, o para ti que estás a punto de jubilarte. Ojalá alguien la hubiera escrito para mi cuando finalicé mi diplomatura en enfermería, hace ya de esto trece años. Y parece que fue ayer.
No me gusta dar consejos, y probablemente no sea buena en ello, pero te contaré lo que me habría gustado que me dijeran aquel verano de 2003 y que he aprendido con el paso de los años, a fuerza de darme golpes aquí y allá.
No quiero con esto ahorrarte los golpes, que los tendrás, y aunque en el momento duelan (mucho) forman parte de la vida y de tu aprendizaje y, en el fondo, ayudarán a forjar tu carácter. No vas a ser mejor por no golpearte, en absoluto, pero no le cojas cariño al suelo y levántate. Me gustaría estar ahí para ayudarte, como compañera o como amiga, pero no siempre habrá alguien que te tienda la mano así que debes aprender a hacerlo sola.

Empápate de todo. De la lluvia de primavera pero también de suero, de ampollas rotas, de sangre y hasta de orina. Sólo cuando haces algo mal aprendes el camino para hacerlo bien, y nunca más se te olvidará conectar la sonda antes de introducirla. Aprende a hacer las cosas sola, a valerte por ti misma sin depender de los demás, no siempre tendrás una compañera que te ayude y sólo quien no depende de nadie es totalmente libre. 

Gasta los zuecos. Destroza cada par que tengas. Recorre todas las unidades del hospital que puedas, estás en el mejor momento de tu vida para aprender. 

Llora. Hazlo cuando lo necesites para que no se te quede dentro la parte menos bonita de esta profesión. Vas a vivir momentos muy duros, pero no te culpes cuando sabes que has hecho todo lo que estaba en tu mano. 

Muévete. No te quedes anclada a un hospital obsesionada con ganar puntos para la bolsa de empleo. La enfermería abarca muchos campos y se necesitará una enfermera donde menos te lo esperas. Muévete por favor, estás en el momento de hacerlo. No es una locura. Es vida, experiencias, madurez.

Deja los problemas en casa. Sé amable con los pacientes. Bastante tienen ellos con estar "al otro lado" y sólo de ti depende hacer su estancia un poco más agradable. Eres la cara visible de nuestra profesión y puedes conseguir que te recuerde toda la vida sólo con mostrar un poco de empatía, pero también si le muestras tu peor cara. De ti depende. 

Fórmame. Cuando me veas, enséñame todo lo que hayas aprendido en este tiempo y yo haré lo mismo contigo. Prometo empaparme contigo. 

Disfruta. Ya eres enfermera y esta es la profesión más bonita del mundo. Es imposible que alguien que dedica su tiempo a ayudar a los demás no sea feliz. 

Y sobre todo, por favor, nunca pierdas la ilusión.


De rabia y dolor

Flipante

Ojalá pudiera decir que es un hecho aislado. Pero no, no lo es. Aunque debo decir que éste ha sido un caso extremo, las agresiones al personal sanitario están a la orden del día. Yo tengo la suerte de trabajar en un medio en que las visitas familiares están restringidas y, por tanto, no sufrimos tanto esta lacra como los compañeros de urgencias, consultas o planta. Pero algún mamporro se ha rifado también por aquí.

No podemos decir que no les entendamos. La enfermedad y la muerte son dos temas con los que es difícil lidiar. A veces la rabia y la frustración alcanzan límites intolerables, y lo único de que disponen quienes las sufren es a quien tienen delante. En este caso, nosotros. Aún recuerdo mis lejanas noches en la planta de oncología, donde preparábamos vasos de tila de diez en diez e intentábamos calmar a un padre que no podía asimilar que acababa de perder a su hijo de veinticinco años.

Pero esto es intolerable. Se está consiguiendo que profesionales muy competentes vengan con miedo a trabajar. Se ha montado un cristo en una sala llena de pacientes con problemas de corazón. ¿Qué habría pasado si uno de ellos hubiese sufrido un infarto y hubiese muerto allí mismo?

Se ha hablado mucho de la etnia a la que pertenecen los causantes del alboroto. No niego que son un sector problemático. Pero yo he tenido que sortear algún que otro golpe de gente muy bien vestida y supuestamente perteneciente al sector opuesto de la sociedad. Aquí no se libra nadie, por mucho que se diga.

Pero por Dios bendito, hay que usar un poco la cabeza. Estamos aquí para intentar salvar vuestras vidas, no para ser el saco de vuestra rabia. Si tenemos que tener la cabeza ocupada en cómo evitar que nos agredan, no podemos tenerla en atenderos. Es cuestión de sentido común.

Se veía venir

Al final no se van a cerrar dos hospitales públicos en Mallorca. Grandísima noticia, tanto para los profesionales como para los pacientes y sus familias.

Sin embargo al día siguiente de anunciar a bombo y platillo que los dos centros seguirían abiertos, nos saltan con Esto.

Que levante la mano el que no se lo viera venir. Y lo triste es que no nos podemos quejar, sino que encima hay que dar las gracias porque algunos compañeros puedan conservar su empleo.

Manda cojones.

Un buen artículo

En portada, que se vea bien

En estos momentos en que se habla de recortes en las unidades de neonatos, no vendría mal que el conseller de Sanidad se pasase por aquí. A ver si luego hay huevos de recortar.

Según el cristal con que se mira

Portadas de los periódicos de hoy

Impresionante. Llevo recibidos, no os miento, 10 correos de los sindicatos en los que se me "informa" de que el seguimiento de la huelga ha sido masivo, de que España ha estado cerrada a cal y canto, de que un poco más y tiramos abajo el país.

Lees las portadas de los diarios que hay arriba y la cosa se parece más a lo que yo vi. Mucha manifestación, sí, y además muy concurridas. Pero actividad, normal. Bueno, luego están los tabloides en plan La Razón, que sirven más para crear coñas en Twitter que para informar.

Si pones la tele, lo único que sale es lo de siempre: En portada, los cuatro cafres que, sigan órdenes de quien sigan (porque órdenes siguen, está claro... ahora... de quién, prefiero dejarlo a la imaginación de cada uno) la han liado quemando contenedores y recibiendo leches de los antidisturbios.

Cuesta creer que los tres medios se refieran a la misma jornada. Vale, yo vivo en una ciudad pequeña, no sé qué pasó en Madrid o Barcelona, aunque conocidos que viven allí me han contado algo que ya me creo más que todo esto.

Pero... En serio, ¿Es que vivimos en países diferentes? ¿O es que esta gente se piensa que somos bobos?

Mirad, no me considero una persona especialmente inteligente. Más bien al contrario. Pero entiendo las cosas que ocurren a mi alrededor, y si me llegan siete informaciones diferentes sobre el mismo hecho, acabo por no creerme nada más que lo que percibo con mis ojos y mis oídos. Por desgracia, en este país hay mucha gente que sólo se cree lo que les dicen otros, y mucho crápula que manipula a esa gente para que crea lo que ellos quieran.

supongo que cada uno ve las cosas según el cristal con que las mira. Aunque a más de uno le vendría bien limpiarse un poco las gafas.

Huelga... ¿general?

He vueltooo...

Día de huelga general. Presuntamente, al menos. Yo ahora estoy en el trabajo (me han tocado servicios mínimos) y viniendo para acá,he visto todo abierto y funcionando como en un día normal. Lo único cerrado es lo que... ya estaba cerrado porque había quebrado antes. En fin.

No niego que haga falta protestar. Hace falta, y mucha. Pero es muy sencillo pedir un día sin trabajar a un tendero, un carnicero, un taxista... que con la que está cayendo, apenas llegan a fin de mes. Yo misma, si no hubiese tenido que venir a trabajar por ley, habría venido de todas formas. No puedo permitirme que me descuenten 100 euros del sueldo, con el marido en el paro y muchas facturas por pagar.

Los sindicatos apoyan la huelga. Claro que la apoyan. Llevamos dos huelgas generales en ocho meses, cuando en los siete años de gobierno de Zapatero y su alegre pandilla sólo montaron una, y a regañadientes. ¿Por qué? ¿Porque entonces cobraban subvenciones millonarias, y ahora no? ¿porque están representados en los consejos de administración de todos los bancos? ¿Quizá porque han visto que, en general, se les acaba el chollo? No lo sé, imaginario lector. Pero da que pensar.

Cosas curiosas, yo que nunca he sido muy fan del SATSE, me gusta que no haya apoyado esta huelga. Supongo que se han dado cuenta de que esta pelea ni les va ni les viene.

Repito, hay que hacer algo. Pero como ciudadanos, todos a una. No porque nos convoquen cuatro peces gordos desde sus despachos, con sus opíparos sueldos. Y lo que haya que hacer, que no nos cueste aún más sacrificios. Que más que apretarnos el cinturón, ya nos lo hemos comido para no pasar hambre.

Este blog va a sufrir un parón.

Éste es el motivo

Entendedlo, para que las cosas salgan bien hay que dedicarles tiempo y atención. Y ahora mi atención está ahí.

Crónica de una decepción anunciada

Los Blancos

Los Negros

Sí, imaginario lector. al final se hicieron dos manifestaciones diferentes para pedir lo mismo. O eso nos quisieron vender, al menos.

Como yo vivía más cerca de donde se hacía la manifestación negra (La que hacían UGT, CCOO, SAE y otros sindicatos) que de la blanca (La convocada por CEMSATSE), me decidí por ir de negro. Bueno, por eso y porque SATSE nunca ha sido santo de mi devoción. Sí, los cursos son baratos, pero a qué precio. Pero ésa ya es otra historia.

Yo ya me imaginaba que la manifestación negra iba a estar muy politizada. Que los sindicatos son de izquierdas y aquí manda la derecha, y una no es tonta. Sabía que a los cinco minutos de llegar los gritos iban a pasar de "Basta de recortes" a "Fuera el PP",

Qué digo cinco minutos. fueron tres minutos como mucho.

A ver, un poco de perspectiva. Que sí, que el PP está recortando de donde no debería recortar. Que hay otras cosas donde debería meterse la tijera, en lugar de cargarse un sistema sanitario del que una podía sentirse orgullosa. Pero la gente parece haber olvidado por qué se está recortando. Ya no recuerdan quiénes fueron los que vaciaron las arcas públicas, a base de grandes palacios de congresos, macrohospitales con suelos de mármol y corruptelas que poco a poco se irán destapando. Ninguno de los dos partidos es bueno, cierto. Pero hay que demostrar un poco más de visión.

Por eso, cuando empecé a oir gritos de "¡Muerte a Bauzá!" (Bauzá es José Ramón Bauzá, el presidente de la comunidad autónoma balear, para los imaginaros lectores del otro lado del charquito), me largué. Aunque yo no llevaba allí ni media hora.

Lo siento, pero yo no fui para eso. Fui para luchar por mis derechos, para protestar por una injusticias, para pedir soluciones. No fui para ser el títere de un partido político, y menos aún para pedir la cabeza de nadie. Ese señor está intentando salvarnos el culo, de modo equivocado a mi entender, pero no por ello voy a pedir su muerte. Luego la gente se rasga las vestiduras porque la policía interviene para detener a los cuatro gilipollas que con esa actitud destroza el esfuerzo de los que preferimos la vía pacífica.

En fin. Al día siguiente hablé con los compañeros que habían preferido la marcha blanca, y según ellos, allí la cosa había sido mucho más civilizada. Lo reconozco, punto para el CEMSATSE.

No voy a decir que esté sorprendida, porque no lo estoy. Triste sí, y mucho. Es otra oportunidad perdida para luchar por lo que es justo. Como ya pasó con aquel viejo espíritu de Ermua, como acabará pasando con el 15-M. España es así, especialista en crear grandes cosas y luego cargárselas.

Para la próxima iré a rayas. O en bikini. Total, para hacer el tonto prefiero estar cómoda.

Carta abierta a mis compañeros


Este mensaje lo envié ayer a todos los representantes sindicales del hospital. No creo que sirva de mucho, salvo como desahogo. Pero debía hacerlo. 

*****

Estimados compañeros:

Ante todo quiero deciros que este correo no va hacia nadie en concreto. Os lo envío a todos por igual, con diferencia de vuestro color (o falta de color) político.

Llevo varios años en esta profesión, disfrutando (sí, disfrutando, pese a todo) de mi trabajo en la sanidad. Y espero seguir haciéndolo mientras pueda irme todos los días a mi casa orgullosa del trabajo bien hecho.

Como todos mis compañeros, estoy indignada por la situación de la sanidad balear. ¿Cómo no estarlo? Como sanitaria, no entiendo cómo pretenden (como anuncian a bombo y platillo) dar la misma cobertura sociosanitaria a los ciudadanos con dos hospitales y ni se sabe cuántos profesionales menos. Como usuaria de la sanidad balear, no entiendo que se recorte en los servicios que todos estamos pagando mientras los políticos quieren subirse el sueldo. Y como ciudadana de a pie, estoy harta de tener que pagar cada día más y más mientras cobramos cada vez menos y menos.

Estoy dispuesta a protestar, claro está. Ahora y siempre que haga falta. Son nuestros derechos y se los están comiendo, no podemos quedarnos cruzados.

Pero, compañeros, pensad un poco. Yo tengo que explicarle a mi marido (ajeno totalmente a la sanidad) que el jueves quiero a ir a una manifestación por nuestros derechos. -Genial, voy contigo-, me dice. ¿Dónde es? ¿A qué hora?

Y ahí es cuando tengo que explicarle a mi marido que no sé si ir a la Plaza de España vestida de negro, al Parlament vestida de blanco… o a la puerta de mi hospital con bata de cola.

Mi marido se quedó mirándome y me dijo…-No lo entiendo, si hay dos manifestaciones a la vez, ¿No se verá a dos grupos pequeños de gente en vez de a uno grande?


Mirad, yo tengo una afiliación política, pero ahora no viene al caso. Si salgo a la calle es para reclamar lo que es justo, no para echar la culpa a unos u otros. Lo de echar las culpas está muy bien en los titulares, pero a la hora de salir a la calle lo único que se ve es que ni nosotros mismos estamos de acuerdo en lo que queremos. Si entre nosotros no podemos ponernos de acuerdo ni en una fecha, ¿Cómo podemos pretender cambiar las cosas?

¿No sería más fácil algo más sencillo como convocar a la gente a horas diferentes? Y lo del color… Por favor, ¿Tenemos que dividirnos entre los blancos y los negros? ¿Qué somos, hinchas de un equipo de fútbol? Ir de blanco con lazos negros haría el mismo efecto, creo yo, y podríamos dar más imagen de unidad. Y yo podría explicarle a mi marido que puedo ir a las dos concentraciones para que ambos grupos de gente sean un poco más grandes.

Compañeros, comprendo lo que os divide. De verdad. Pero os pido (No a vosotros, que sé que sólo sois los mensajeros, sino a quien sea que tenga algo de poder en este aspecto) que hagamos más hincapié en lo que nos une. Que nos va mucho en juego. Sólo se trata de cuidar un poco las formas, creo yo. Aunque no comprendo todo el problema entre vosotros, sólo intento, como ciudadana, como sanitaria, como afectada, usar un poco el sentido común.

El jueves saldré a la calle, tenedlo por seguro. Engrosaré uno de los grupos, aún no sé cuál. Pero no podré quitarme de la cabeza que podríamos ser muchos más. Vistamos del color que vistamos, en el cuerpo o en las ideas.

Gracias por leerme, entiendo que no tenéis mucho tiempo para leer estos rollos. Pero es algo que tenía que decir.  

De enfermos enfermeros

Esta semana, imaginario lector, anda el servicio de capa caída. De los casi 200 profesionales que trabajamos entre quirófano y URPA (léase cirujanos, anestesistas, enfermeras, auxiliares, celadores, limpieza, mantenimiento...uséase, todo el mundo) en estas dos últimas semanas ha habido más de 50 con gastroenteritis aguda. Vamos, que los cuartos de baño han sido las estancias más visitadas últimamente. 

Ha habido muchas quejas, preguntas sobre de dónde puede haber venido este nuevo brote; nuevo, porque ya es el segundo en lo que va de año. Le han echado la culpa al agua de la fuente, al estado higiénico de los lavabos, al aire acondicionado, a... Dios sabe a qué más. 

Pero yo tengo una teoría un pelín diferente. Desde que nuestros insignes gobrenantes (?) tuvieron la fastuosa idea de eliminar las retribuciones por incapacidad temporal a los trabajadores del ibsalud (Vamos, que no se cuenta el tiempo de baja por enfermedad común a la hora de calcular el sueldo, nos acojonamos un poco. a uno de mis compañeros, uno de los primeros en caer en el primer brote (caer literalmente, se desmayó de debilidad y acabó en urgencias) le descontaron 200 eurazos de su sueldo por 3 días de baja. 

Como comprenderéis, con la que nos está cayendo últimamente,  ésta es la que nos faltaba. Trabajamos en un hospital, técnicamente el lugar con más microbios patógenos por metro cuadrado en muchos kilómetros a la redonda. Con todos los enfermos que nos tosen, nos escupen, nos vomitan y nos cagan encima, algo siempre acabas pillando. Y, aunque sea un simple catarro, enfermo acabas. 

Pero claro, te encuentras mal, débil... pero no puedes permitirte un tajo en el sueldo. ¿Qué haces? Vas a trabajar, y sea lo que dios quiera. 

Imaginad un enfermero con gastroenteritis. Como va pelado (como todos), no puede permitirse el lujo de ponerse de baja, así que sigue al pie del cañón. Pero claro, tiene que ir al baño varias veces a evacuar, ya sea por arriba o por abajo. Al mismo baño al que, dos minutos después, tiene que ir otro compañero que resulta infectado. Al día siguiente ese compañero se encuentra fatal, pero no puede permitirse un par de días de baja, así que también va a trabajar, compartiendo el baño con el primer enfermero y con un tercero que pasa por allí, y que... 

En fin, suma y sigue.

Pero claro, lo único que ven los políticos (y que propagan en los periódicos con rimbombantes titulares) es que se han reducido las bajas en el personal sanitario, con lo que ellos se han ahorrado una pasta. Y que además, todo ello sin menoscabo de la atención al paciente. 

Me gustaría que se dieran un paseo por un hospital público, pero no para ver los parques y la cafetería, sino como pacientes. Así verían a los enfermeros que cuidan de sus pacientes con su mejor sonrisa, aunque estén moqueando o pálidos como cadáveres. Verían a los enfermeros sanos doblando turnos por los compañeros que ya no pueden más, y a los coordinadores desesperados cuadrando los turnos para que su plantilla no se vea afectada por esta medida tan absurda. 

a veces creo que debería meterme en Médicos del Mundo e irme a trabajar al Congo. A nivel laboral, podría estar incluso mejor. 

A dos grandes personas.

Olga, probablemente nunca leas esto. nunca fuiste bloguera, o facebookera, o... todas estas cosas que me convierten en la friki de la unidad. Pero te merecías esto.
Te vas lejos de nosotras. A gusto u obligada, en eso no quiero entrar. Pero te vas, y probablemente sea para mejor. Puede que Jerez no sea Burgos, pero ahora Burgos está más cerca. Y tendrás a mano algo que siempre echaste de menos aquí: familia. Y es que mallorca, cuando no tienes familia cerca, puede llegar a ser muy pequeño. 
Te echaré de menos. Te lo digo en serio. Nunca fuiste la alborotadora, la bromista, la graciosa. No está en el carácter castellano, qué me vas a contar. Fuiste la seria, pero también la trabajadora incansable, la compañera en quien se podía confiar. La que se partió la espalda por la URPA. Puede que algunos hayan olvidado eso. Yo no. Ni siquiera con el asunto PICIS, del que luego me colgaron más medallas de las que merecía. Tú lo iniciaste, y sin ti no habría sido posible. 
El hospital de Jerez es afortunado por lograrte. Espero que seas feliz. Y si nos echas de menos, ya sabes dónde estamos. 



Mari Carmen... ¿Qué decir de mi Maricar? ¡Cuántas veces me has alegrado el día sólo con aparecer por la puerta! contigo cualquier turno era un turno bueno. Daba igual que tuviésemos tres críticos, o que el ANR de turno tuviese el día tonto. Siempre eras capaz de transmitirnos esa energía positiva que te rezuma por todos los poros del cuerpo.
Sabíamos que algún día la Enfermería se te quedaría pequeña. Tú puedes dar mucho más al mundo. Por eso nos dejas, para ser matrona y mejorar este mundo un poco más, ayudando a que lo primero que vea una persona en su vida sea tu sonrisa. Qué mejor manera de empezar su andadura por el mundo. 
Te esperan tiempos difíciles, lo sé. Sabes que al mundo le gusta apostar contigo a que es capaz de arrebatarte esa alegría de vivir. Pero nunca lo ha conseguido, y tampoco lo hará ahora. Por muy duras que sean las pruebas que te ha puesto la vida, siempre has salido adelante. Con todo lo que llevas encima, ¿Qué son dos años de residencia para ti?
Ánimo y hasta pronto. Ojalá algún día vengas a darnos la murga con el puñetero Piel con piel. Quizá a ti hasta te deje traer a los bebés. ¿Cuándo he podido yo negarte algo?